Podés tener veinte cuchillos distintos o podés tener los que realmente vas a usar.
Esta es la línea de cuchillos de Revuelta: tres modelos pensados para cubrir prácticamente todos los cortes de una cocina normal, desde picar una cebolla hasta cortar un pan sin dejarlo con forma de acordeón.
Buenos materiales, mangos cómodos y cada cuchillo haciendo el trabajo para el que nació. Parece una obviedad. Sorprendentemente: no lo es.
Hojas de acero inoxidable pensadas para mantener un buen filo y bancarse el uso cotidiano. Desarrollados junto a Böker Arbolito, una marca especializada en cuchillería.
Es el cuchillo de todo uso y probablemente el que más vas a agarrar. Pica, corta, rebana verduras, frutas y carnes y tiene el tamaño y el peso necesarios para trabajar con comodidad.
La hoja de acero inoxidable 440 mantiene el filo durante mucho tiempo y el mango ergonómico hace que sea cómodo incluso cuando hay una montaña de cebolla esperándote. No te puedo prometer que no vas a llorar, pero al menos no va a ser culpa del cuchillo.
Pelar una manzana, sacar semillas, limpiar una fruta, cortar algo chiquito o hacer esos trabajos donde necesitás más precisión y menos aparato.
El cuchillo de oficio es liviano, ágil y fácil de controlar. Su punta permite trabajar con detalle y aprovechar mejor los ingredientes sin llevarte media manzana junto con la cáscara.
Es de esos utensilios que parecen secundarios hasta que empezás a usarlo. Después está siempre dando vueltas por la mesada porque, misteriosamente, lo necesitás para todo.
Hay pocas cosas más tristes que hacer un pan hermoso y destruirlo cinco minutos después intentando cortarlo con el cuchillo equivocado.
La hoja dentada del cuchillo de pan atraviesa costras firmes sin aplastar la miga, y su largo permite cortar rodajas de una sola pasada. Sirve para panes, tortas, bizcochuelos y también para alimentos delicados con piel resistente, como un tomate bien maduro.
La técnica es simple: apoyás, deslizás y dejás trabajar a los dientes. No hace falta entrar en combate cuerpo a cuerpo con la baguette.
Este pack reúne los tres cuchillos que cubren prácticamente todas las tareas cotidianas de una cocina.
El cuchillo del chef se ocupa del trabajo pesado de todos los días. El de oficio aparece cuando necesitás precisión. Y el de pan entra cuando hay que cortar algo delicado sin convertirlo en puré.
Si estás armando tu cocina, querés reemplazar esos cuchillos que ya vivieron demasiado o simplemente preferís tener una buena herramienta para cada tarea, este es el combo.
No hace falta especializarse en cuchillería japonesa ni tener un cajón con 47 hojas diferentes. La pregunta es bastante más fácil: ¿qué vas a cortar?
Son dos filos distintos porque hacen trabajos distintos.

Los cuchillos de filo liso, como el Chef y el de Oficio, funcionan especialmente bien cuando necesitás control y precisión. Son ideales para picar, pelar, cortar verduras, frutas y carnes.

El filo dentadodel cuchillo de Pan funciona mejor cuando el corte necesita deslizamiento y hay una superficie más resistente. Los dientes agarran primero la parte exterior y permiten avanzar sin hacer demasiada presión.
Traducido al idioma cocina: para una cebolla, filo liso. Para una hogaza crocante, dentado. Cada loco con su tema y cada cuchillo con su pan.
Un buen cuchillo puede acompañarte durante muchos años, pero también hay maneras sorprendentemente eficientes de arruinarlo en una tarde. Por suerte, tengo guardados todos los tips que fui recopilando durante los años pasados en la cocina:
Y un último detalle: un cuchillo con buen filo es más seguro que uno desafilado, porque requiere menos fuerza y se controla mejor. Eso sí: buen filo significa también “guardá los dedos”. Que sea de oficio y chiquito no significa que sea un juguete.